lunes, 26 de marzo de 2018
lunes, 19 de marzo de 2018
lunes, 12 de marzo de 2018
Coca Cola quiere que hagamos caca
Leemos, con cierta sorpresa, aquí, que la empresa Coca Cola planea, por ahora en el mercado japonés, incorporar 5 gramos de fibra alimentaria a su gaseosa emblemática. Esta acción viene a cuento de que Coca Cola es una de las empresas más culpadas por la epidemia de sobrepeso y obesidad que transita el mundo. El consumo de fibra es fundamental para una buena alimentación, aunque cualquier nutricionista con un mínimo de criterio diría que es mucho mejor consumirla a partir de los vegetales, que de un producto como Coca Cola. La empresa originaria de Atlanta, Georgia, EEUU, se suma a la moda de los "alimentos funcionales", lo cual nos da la pauta, una vez más, que todo se reduce a una cuestión de marketing. Coca Cola afirma que en sus productos se plantean una alimentación saludable que puede llegar a reducir los niveles de colesterol en sangre, entre otras cosas, agregando fibra para que podamos hacer caca. No será mucho?
miércoles, 7 de marzo de 2018
El ADN y la posibilidad de adelgazar, un nuevo fiasco
Si bien los desarrollos en el conocimiento del ADN, en su secuenciación y en la interpretación de sus efectos, cambió radicalmente la forma en que hacemos ciencia, afectando desde los estudios sobre evolución hasta, por supuesto, las ciencias de la salud, lo cierto es que también se ha incurrido en abusos y en malas interpretaciones. En este último sentido y en relación con el gran problema actual del sobrepeso y la obesidad, muchos escucharon los "cantos de sirena" que prometían, en función del propio genotipo, encontrar la dieta más adecuada para poder adelgazar. Varias empresas se apresuraron a vender paquetes que, en función de la determinación de las variantes de algunos genes, ofrecían o bien una dieta baja en carbohidratos o bien una dieta baja en proteínas. La hipótesis que sustentaba el modelo de negocios de estas empresas, era que si tus características genéticas eran del tipo "bajo en carbohidratos", entonces la única dieta posible para que se pueda bajar de peso, era, justamente, la baja en carbohidratos. Y al revés, un genotipo con la variante "bajo en proteínas" sólo podía adelgazar si se seguían estas últimas recomendaciones. Un estudio de la Universidad de Stanford comprobó que la posibilidad de adelgazar no está determinada genéticamente, como sugerían las empresas. E incluso sostenía que era hasta peligroso (y frustrante) intentar realizar una dieta para bajar de peso, basándose en información genética, de la cual, en la realidad, no se sabe bien qué efectos tienen. Más información aquí.
Etiquetas:
adelgazar,
adn,
carbohidtratos,
proteinas
martes, 27 de febrero de 2018
Tecnología y cocina: Blue Apron app
La tecnología es una parte central de la cultura, desde los instrumentos de piedra de la prehistoria, hasta los teléfonos "inteligentes", siempre nos acompañó. No necesariamente la tecnología es buena, como tampoco es mala, de hecho catalogarla en esos términos binarios es simplemente banalizar la discusión. La tecnología es parte de la cultura y una parte importantísima de los sistemas alimentarios humanos. Y justamente cuando se discute acerca de alimentos funcionales y alimentos ultraprocesados y todo el mundo ya se da cuenta que esa forma de alimentación hiperindustrial está expandiendo la epidemia de obesidad y sobrepeso, encontramos esta aplicación, que viene a posicionarse en una perspectiva, en cierto modo, opuesta. Blue Apron se llama y aunque no se encuentra disponible en el país, es interesante conocer su idea. Esta aplicación permite, a partir de recetas que allí se ofrecen, pedirles los ingredientes, que aseguran son frescos y producidos bajo condiciones saludables. En estos tiempos donde la cocción es apenas calentar la comida bajo el techo hogareño, esta aplicación puede servir para, al menos, conservar la costumbre de elaborar platos y cocinar en casa. Aquí la dirección del sitio web, por si quieren ver de qué se trata.
lunes, 19 de febrero de 2018
Alimentos funcionales
Ultimamente se escucha hablar de alimentos funcionales, todo el tiempo la propaganda nos inunda con agregados a los alimentos, como micronutrientes o macronutrientes o incluso probióticos (un eufemismo para no decir bacterias). La propaganda también nos dora la píldora, contándonos los beneficios de su consumo, pero cuidándose de informarnos sobre sus riesgos. En este artículo, cuyo vínculo ponemos aquí, las investigadoras Patricia Aguirre y Gisel González nos ilustra, en un lenguaje ameno, acerca de qué son los alimentos funcionales y cuales son las ventajas y desventajas de consumirlo, así como mostrarnos los trucos que la industria alimentaria utiliza para, en definitiva, llenarse los bolsillos al costo de atrapar incautos.
Etiquetas:
alimentos funcionales,
gisel gonzalez,
patricia aguirre
martes, 13 de febrero de 2018
Los alimentos y el cáncer
Ya Hipócrates decía que los alimentos también pueden ser medicamentos. Y como estamos viendo en esta sociedad de la posindustria, los alimentos también nos pueden enfermar. Claro, siempre un alimento en mal estado o un ingrediente que parece alimento, pero es venenoso, nos hizo daño. La novedad en este siglo XXI, es que los alimentos que se suponen inocuos (aprobados por los organismos de control estatales), también nos enferman y son la principal causa de la epidemia de sobrepeso y obesidad que vivimos como especie. Leemos aquí, como según una investigación de la Universidad de Cambridge, ciertos alimentos pueden alterar el crecimiento de tumores. En estudios hechos con modelos animales, el cáncer de pecho reacciona ante la presencia de asparagina, un aminoácido que se encuentra presente en muchos tipos diferentes de alimentos y que lleva ese nombre debido a que fue descubierto en el espárrago. Lo que los estudios muestran es que el consumo de este aminoácido favorece el crecimiento de este tumor, es decir la metástasis; una dieta baja en este aminoácido retrasaría el crecimiento del cáncer. Esto fue probado en ratones, aunque aún no se ha experimentado en seres humanos. Si bien estos trabajos se encuentran en una etapa exploratoria, lo cierto es que vienen a confirmar algo que la humanidad conoce desde hace mucho tiempo: los alimentos nos curan o nos matan.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
