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lunes, 15 de julio de 2019
Las paradojas del mundo de hoy: aumenta la obesidad y no disminuye el hambre
Según un informe de Naciones Unidas, en el año 2018, 820 millones de personas en el mundo, padecen de inseguridad alimentaria, no tienen suficientes alimentos para comer, 9 millones más que durante 2017. El aumento del hambre va de la mano del aumento de la desigualdad de los ingresos, confirmando una vez más la relación entre la pobreza y el hambre en el mundo. En Africa y en Asia es donde se concentra la mayor parte de las personas que padecen este flagelo, en algunas regiones de estos continentes uno de cada tres niños padece retraso de crecimiento causado por la malnutrición. Pero la paradoja de esta posmodernidad se da en que en esas mismas regiones, se concentran las tres cuartas partes de los niños que padecen sobrepeso. El informe calcula que el 13% de la población adulta mundial padece de obesidad, lo cual resulta significativo si se lo compara con las cifras para la década del 70, donde el porcentaje de obesos a nivel mundial no alcanzaba al 1%. Más información aquí.
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martes, 28 de agosto de 2018
Científicos argentinos crean nuevo tipo de pan
En estos tiempos de recorte en el presupuesto universitario, no viene mal difundir esta noticia, acerca del trabajo de científicos de la Universidad Nacional del Litoral. En la Facultad de Ingeniería Química de la UNL, un grupo de científicos desarrolló un nuevo tipo de pan, que contiene mayor agregado de proteínas, de calcio y de fibra alimentaria. Dada la situación alarmante de un gran sector de la población (casi 6 millones de personas) que se encuentran en la indigencia (no tienen ingresos suficientes para cubrir la canasta alimentaria), este tipo de propuestas puede llevar un poco de alivio, si se implementa como parte de la ayuda que el estado brinda. Claro que la solución no es esa, sino hacer de la Argentina un país más equitativo (esto solucionaría no sólo el problema del hambre sino también el de la malnutrición, como la obesidad, por ejemplo). Por lo pronto podemos decir que puede ser un buen paliativo y no hay que dejar de reconocer el esfuerzo de esos científicos, que, seguramente, trabajaron en condiciones económicas muy por debajo de lo deseado. Más información aquí.
lunes, 20 de febrero de 2017
Hambre en Sudán del Sur
Si bien las noticias que recibimos de África suelen pasar desapercibidas, a pesar de la gravedad de la situación del continente más expoliado del mundo, no nos cansamos de señalarlas, al menos con la esperanza de generar conciencia sobre un problema que es global. Esta vez en Sudán del Sur se declaró la Hambruna. Sudán del Sur es el país más joven del mundo, declaró su Independencia en 2011. Las etnias más importantes son los Nuer y los Dinka, quienes fueran famosos para los antropólogos a partir de los trabajos del antropólogo británico Evans Pritchard. Pero la independencia no logró resolver los conflictos latentes que existían en el país y en el año 2013 estalló una guerra civil entre las dos etnias que estudió el funcionalista inglés. Se calcula que hoy en día 100.000 personas están padeciendo hambre y están en riesgo de hambruna más de 1 millón de personas. La situación es alarmante. La mayor parte de la población depende de la agricultura familiar para su subsistencia, pero como el país se encuentra sumido en un conflicto bélico, sumado a las consecuencias de una sequía, la producción disminuyó muchísimo, poniendo en riesgo a toda la población. Para colmo de males, el país es rico en petróleo y otros minerales, lo que claramente lleva a que haya grupos de empresas multinacionales que se puedan ver beneficiadas por esta dramática situación. Más información aquí.
miércoles, 1 de febrero de 2017
América Latina, ¿primera región en erradicar el hambre?
El presidente de FAO, José Graziano da Silva, dijo en una cumbre de presidentes latinoamericanos y del caribe, que la región, de continuar los esfuerzos de los gobiernos, pueden erradicar el hambre antes del 2025. El plan denominado "Plan de Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre" fue aprobado por la CELAC en 2015 y se compromete a erradicar el hambre, bajar la obesidad y potenciar la agricultura familiar como una forma de combatir al cambio climático. Claro que para cumplir con los objetivos los compromisos de los gobiernos se tienen que transformar en políticas activas. Aquí en la Argentina, no se ve que se sigan esos lineamientos, no al menos en estos primeros años de la administración PRO. Más información aquí.
martes, 10 de marzo de 2015
Las mujeres campesinas como factor clave en la lucha contra el hambre
La FAO (Food and Agriculture Organization), junto a la IFAD (International Fund for Agricultural Development) y a la WFP (World Food Programme), reunidas en Roma y como parte de los recordatorios por el día internacional de la mujer, señalaron que las mujeres campesinas juegan un rol fundamental en la seguridad alimentaria. Las entidades resaltaron el papel de las organizaciones en el empoderamiento de las mujeres campesinas, promoviendo la igualdad de género y ayudando de ese modo a mejorar la nutrición, reduciendo la pobreza rural. Un dato sociológico interesante fue señalado por Kanayo F. Nwanze, presidente de la IFAD, quien dijo que debido a la demanda laboral masculina en las ciudades, el área rural quedó poblada de mujeres y por lo tanto el 50% de la fuerza de trabajo campesina del mundo, queda ahora en manos del género femenino. Más información aquí
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Erradicar el hambre
FAO, la institución de Naciones Unidas encargadas de la agricultura y la comida, reconoció los esfuerzos de 13 países por erradicar el hambre. Brasil, Camerún, Etiopía, Filipinas, Gabón, Gambia, Irán, Kiribati, Malasia, Mauritania, Mauricio, México y Uruguay son las naciones que lograron el objetivo de reducir la subalimentación a la mitad. La FAO señala, en su informe "El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo 2014 (SOFI 2014)", que entre los principales factores para poder reducir el hambre, se encuentra el compromiso político de los gobiernos. En ese sentido se menciona el programa "Hambre Cero" impulsado por el gobierno brasileño desde los tiempos de Lula.
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viernes, 25 de julio de 2014
Inseguridad aimentaria en Sahel
El Sahel es la región africana entre el sur del desierto del Sahara y el norte de la sabana sudanesa y que abarca desde el Atlántico en el occidente hasta el Mar Rojo en el oriente. Esta zona incluye partes de los siguientes países: Senegal, Mauritania, Malí, Argelia, Níger, Chad, Sudán y Eritrea.
Según informa la ONU, la región se encuentra ya en inseguridad alimentaria que afecta a más de 7 millones de personas.
Debido a las sequías recurrentes y a los conflictos armados, que recrudecieron en los últimos años, las Naciones Unidas solicitan una ayuda de 116 millones de dólares, que permitirían hacer frente a la grave situación que se está viviendo.
Del monto pedido, los países miembros de la ONU sólo aportaron 16 millones, lo que es, a todas luces, insuficiente para intentar comenzar a solucionar los problemas que allí se viven.
Más información aquí
Según informa la ONU, la región se encuentra ya en inseguridad alimentaria que afecta a más de 7 millones de personas.
Debido a las sequías recurrentes y a los conflictos armados, que recrudecieron en los últimos años, las Naciones Unidas solicitan una ayuda de 116 millones de dólares, que permitirían hacer frente a la grave situación que se está viviendo.
Del monto pedido, los países miembros de la ONU sólo aportaron 16 millones, lo que es, a todas luces, insuficiente para intentar comenzar a solucionar los problemas que allí se viven.
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lunes, 14 de abril de 2014
Riesgo de hambre en Sudán
Hace poco publicamos aquí sobre la catástrofe humanitaria en la República Centroafricana.
Como no podía ser de otro modo bajo las actuales condiciones de desigualdad global, el riesgo del hambre golpea ahora a Sudán. Debido a las sequías (consecuencia del calentamiento global que mayormente generaron los países europeos), al incremento del precio de los alimentos (elevado por los especuladores que también se concentran en Europa y EEUU) y al recrudecimiento de los enfrentamientos armados tribales (con armas que justamente venden esos mismos países), casi 4 millones de personas podrían caer en la inseguridad alimentaria (hoy en día hay 3.3 que ya viven ese infierno).
Si se observan las cifras que está pidiendo FAO a sus países miembros, la indignación crece aún más. Según los cálculos de la entidad con 19 millones de dólares pueden comenzar a implementar un programa de urgencia, sin embargo recién sólo recibió 7 millones, quedando pendientes aún 12 millones que no fueron remitidos. Para la antropología la región tiene un significado especial ya que es el hogar del pueblo Nuer. Más información aquí
Como no podía ser de otro modo bajo las actuales condiciones de desigualdad global, el riesgo del hambre golpea ahora a Sudán. Debido a las sequías (consecuencia del calentamiento global que mayormente generaron los países europeos), al incremento del precio de los alimentos (elevado por los especuladores que también se concentran en Europa y EEUU) y al recrudecimiento de los enfrentamientos armados tribales (con armas que justamente venden esos mismos países), casi 4 millones de personas podrían caer en la inseguridad alimentaria (hoy en día hay 3.3 que ya viven ese infierno).
Si se observan las cifras que está pidiendo FAO a sus países miembros, la indignación crece aún más. Según los cálculos de la entidad con 19 millones de dólares pueden comenzar a implementar un programa de urgencia, sin embargo recién sólo recibió 7 millones, quedando pendientes aún 12 millones que no fueron remitidos. Para la antropología la región tiene un significado especial ya que es el hogar del pueblo Nuer. Más información aquí
miércoles, 12 de febrero de 2014
Riesgo de hambre en la República Centroafricana
Leemos en el sitio de FAO que la organización advierte sobre un riesgo de hambre en la República Centroafricana. La temporada de siembra comienza en marzo y debido al conflicto armado que envuelve al país, los campesinos no tienen ni las semillas ni las herramientas necesarias para poder sembrar. Los desplazamientos y las matanzas, sumadas a una mala cosecha en el 2013, ponen en riesgo alimentario a 1/3 de la población.
El conflicto tiene aristas étnicas, ya que el 15% de la población es de creencias musulamanas y más del 50% es de creencias cristianas. Los sucesivos golpes de estado reflejaron esa dualidad con una virulencia tenebrosa, producto de la violencia étnica. Si bien el país produce diamantes, no se encuentra entre los primeros productores mundiales, en parte debido a la falta de infraestructura.
Al igual que sucede con Haití en América Latina, la República Centroafricana también fue una colonia francesa y el estado francés parece, en el país africano al menos, no haber abandonado su viejo pasado colonialista.
El conflicto tiene aristas étnicas, ya que el 15% de la población es de creencias musulamanas y más del 50% es de creencias cristianas. Los sucesivos golpes de estado reflejaron esa dualidad con una virulencia tenebrosa, producto de la violencia étnica. Si bien el país produce diamantes, no se encuentra entre los primeros productores mundiales, en parte debido a la falta de infraestructura.
Al igual que sucede con Haití en América Latina, la República Centroafricana también fue una colonia francesa y el estado francés parece, en el país africano al menos, no haber abandonado su viejo pasado colonialista.
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martes, 12 de abril de 2011
La TV indigna y el espectáculo de la pobreza
Uno de los bloques del programa de Chiche Gelblung del domingo (10/4/11) estuvo destinado a acercar un “banquete” a los niños de una comunidad indígena de Chaco, que ante la “generosa” oferta de chizitos, palitos salados, salamin y queso se abalanzaron “hambrientos” y “desesperados” a la mesa.. El plato fuerte fueron, a juzgar por lo que la cámara mostraba, unas milanesas de ...viandada! empanadas sin pasar por el clásico huevo. La bebida: Coca-cola. El postre: ensalada de frutas enlatadas, siquiera servidas, pues se las daban directamente de las latas a los niños. Todo esto fue acompañado por comentarios “de color amarillo” en los que se destacaba la sorpresa de que jamás hubieran comido tal delicia argentina, de que no sintieran curiosidad por abrir una lata con alimentos, de no conocer el maíz enlatado que llega en las cajas de los planes sociales. (Se nos ocurre preguntarnos cuántas veces el locutor habrá comido un patay elaborado con algarroba).
El efecto total fue decadente. No solo se ofreció comida de escaso valor nutricional a quienes se supone “comen mal” y se les ofrece además un plato mal hecho. (total, “son indios, pobres y no tienen idea, comen lo que les dan”)
Si el efecto de este bloque era mostrar lo increíble, que un argentino de 72 años no hubiera comido milanesas en toda su vida, también pudo verse que no ha recibido respeto por parte de un programa que ofrece carne procesada (viandada) como milanesa, que expone a los niños a una prueba de laboratorio para ver las reacciones ante un alimento desconocido, que quiere mostrar una voracidad que no existe, ya que ninguno de los niños toco los alimentos hasta que se les indicó y luego comieron como todo bocado servido en la mano, del cual se pretendía hacer un análisis de la comensalidad.
En fin un tratamiento avasallante de un pueblo del que no se destaca ninguno de sus saberes. Mucho menos, mención siquiera, de alguna de la causas por las cuales han quedado tan desfavorecidos en relación a otros ciudadanos del país. Parafraseando a Lévi Strauss, lo crudo no es la situación de la comunidad, sino como son tratados en la actualidad, y lo podrido es este programa.
El efecto total fue decadente. No solo se ofreció comida de escaso valor nutricional a quienes se supone “comen mal” y se les ofrece además un plato mal hecho. (total, “son indios, pobres y no tienen idea, comen lo que les dan”)
Si el efecto de este bloque era mostrar lo increíble, que un argentino de 72 años no hubiera comido milanesas en toda su vida, también pudo verse que no ha recibido respeto por parte de un programa que ofrece carne procesada (viandada) como milanesa, que expone a los niños a una prueba de laboratorio para ver las reacciones ante un alimento desconocido, que quiere mostrar una voracidad que no existe, ya que ninguno de los niños toco los alimentos hasta que se les indicó y luego comieron como todo bocado servido en la mano, del cual se pretendía hacer un análisis de la comensalidad.
En fin un tratamiento avasallante de un pueblo del que no se destaca ninguno de sus saberes. Mucho menos, mención siquiera, de alguna de la causas por las cuales han quedado tan desfavorecidos en relación a otros ciudadanos del país. Parafraseando a Lévi Strauss, lo crudo no es la situación de la comunidad, sino como son tratados en la actualidad, y lo podrido es este programa.
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martes, 29 de junio de 2010
Alimentos y poder
En las clásicas teorías sobre surgimiento de los estados, el tema del control del recurso hídrico fue postulado como uno de los fundamentos. Quien dominaba el acceso al agua dominaba toda la sociedad.
En el mundo moderno, capitalista, el estado es un instrumento más al servicio de las ganancias empresariales. Pero su relación no es únicamente de vasallaje. La interacción es constante y los beneficios suelen ser mutuos. La política y la economía van de la mano en la reproducción del status quo.
El negocio de la alimentación está hiperconcentrado en unas pocas multinacionales que controlan todo el rango del proceso, desde los productores a los consumidores. Pagando poco al productor primario, en un mercado oligopsónico, con muchos vendedores y un solo comprador. Vendiendo caro al consumidor final, en un mercado olipológico, con un solo vendedor y muchos compradores. Así extraen lo mejor de los dos mundos, privatizan las ganancias y socializan las pérdidas.
En el mundo global, con los mercados más importantes saturados, las insaciables van por más. Con un discurso hipócrita, en donde se juega con el hambre de una parte importante del mundo, destrozan las economías campesinas, imponiéndoles una lógica de producción y una infraestructura material que no sólo atenta contra la diversidad y el medioambiente sino, fundamentalmente, aniquila las relaciones sociales.
En la discrecionalidad emerge su ganancia. Las relaciones sociales, cuando se quiebran, no hacen ruido; su desvanecimiento es gradual pero constante. Una vez erosionado, es muy difícil recobrarlo. Frenta a esa soledad, el espejismo de la agricultura científica se impone por el convenicimiento o la extorsión, directa o indirecta.
Cada vez más separados, pese a la globalización. Cada vez más hambrientos pese a los aumentos globales en la producción de alimentos. Frente a esta situación, se impone su contrario. Unirse en la diversidad, levantando las banderas locales y protegiendo el patrimonio, haciéndolo público. Sólo así se podrá albergar una tenue esperanza.
En el mundo moderno, capitalista, el estado es un instrumento más al servicio de las ganancias empresariales. Pero su relación no es únicamente de vasallaje. La interacción es constante y los beneficios suelen ser mutuos. La política y la economía van de la mano en la reproducción del status quo.
El negocio de la alimentación está hiperconcentrado en unas pocas multinacionales que controlan todo el rango del proceso, desde los productores a los consumidores. Pagando poco al productor primario, en un mercado oligopsónico, con muchos vendedores y un solo comprador. Vendiendo caro al consumidor final, en un mercado olipológico, con un solo vendedor y muchos compradores. Así extraen lo mejor de los dos mundos, privatizan las ganancias y socializan las pérdidas.
En el mundo global, con los mercados más importantes saturados, las insaciables van por más. Con un discurso hipócrita, en donde se juega con el hambre de una parte importante del mundo, destrozan las economías campesinas, imponiéndoles una lógica de producción y una infraestructura material que no sólo atenta contra la diversidad y el medioambiente sino, fundamentalmente, aniquila las relaciones sociales.
En la discrecionalidad emerge su ganancia. Las relaciones sociales, cuando se quiebran, no hacen ruido; su desvanecimiento es gradual pero constante. Una vez erosionado, es muy difícil recobrarlo. Frenta a esa soledad, el espejismo de la agricultura científica se impone por el convenicimiento o la extorsión, directa o indirecta.
Cada vez más separados, pese a la globalización. Cada vez más hambrientos pese a los aumentos globales en la producción de alimentos. Frente a esta situación, se impone su contrario. Unirse en la diversidad, levantando las banderas locales y protegiendo el patrimonio, haciéndolo público. Sólo así se podrá albergar una tenue esperanza.
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lunes, 29 de marzo de 2010
El negocio de la miseria
Entre los postulados que propuso el Consenso de Washington (lindo nombre para un acuerdo de pocos) allá por fines de los años 80, destacaban como las más importantes el achicamiento del estado y las privatizaciones. El mundo (o deberíamos decir los dirigentes del tercer mundo), desarmado tras la caída del bloque soviético y en el medio de un proceso inflacionario (rércord del precio del petróleo en la I Guerra de Irak), aceptó sin objeciones las recetas neoliberales.
Una de las consecuencias de semejante dogma fue la eliminación de planes de asistencia universales y su sustitución por planes focalizados. A partir de allí los estados conratarían empresas que serían las encargadas de proveer tanto la infraestructura como la logística de la asistencia. Así el deber del estado pasó a ser el negocio de una empresa.
Estas multinacionales del hambre empezaron a cobrar cifras millonarias por la aplicación de las políticas de bienestar. Cifras que disminuyen hasta el mínimo en el último eslabón de la cadena y que generan inmensas ganancias a sus propietarios, quienes ofrecen una solución "nutritiva" y "racional" para el problema de la pobreza, convenciendo a estados ingenuos o cómplices.
Visitando hace poco una escuela rural, sus directivos nos comentaban del ingreso de una de estas empresas como proveedores de las comidas de los niños internados. La queja provenía que según las raciones que la empresa sugería, los alumnos se quedaban con sensación de hambre (nos comentaban que les tenían que dar 7 galletitas en el desayuno), lo cual atentaba contra el proceso de aprendizaje.
Esta empresa cobró cerca de 200 millones de pesos por la implementación de los planes y figura como que sacó del país 5 millones de dólares.
Cuando el hambre es un negocio sólo podemos esperar que se cumplan las palabras de San Mateo: "aquellos que tengan, les será dado en abundancia; aquellos que no tengan les será quitado hasta lo que no poseen"
Una de las consecuencias de semejante dogma fue la eliminación de planes de asistencia universales y su sustitución por planes focalizados. A partir de allí los estados conratarían empresas que serían las encargadas de proveer tanto la infraestructura como la logística de la asistencia. Así el deber del estado pasó a ser el negocio de una empresa.
Estas multinacionales del hambre empezaron a cobrar cifras millonarias por la aplicación de las políticas de bienestar. Cifras que disminuyen hasta el mínimo en el último eslabón de la cadena y que generan inmensas ganancias a sus propietarios, quienes ofrecen una solución "nutritiva" y "racional" para el problema de la pobreza, convenciendo a estados ingenuos o cómplices.
Visitando hace poco una escuela rural, sus directivos nos comentaban del ingreso de una de estas empresas como proveedores de las comidas de los niños internados. La queja provenía que según las raciones que la empresa sugería, los alumnos se quedaban con sensación de hambre (nos comentaban que les tenían que dar 7 galletitas en el desayuno), lo cual atentaba contra el proceso de aprendizaje.
Esta empresa cobró cerca de 200 millones de pesos por la implementación de los planes y figura como que sacó del país 5 millones de dólares.
Cuando el hambre es un negocio sólo podemos esperar que se cumplan las palabras de San Mateo: "aquellos que tengan, les será dado en abundancia; aquellos que no tengan les será quitado hasta lo que no poseen"
lunes, 1 de marzo de 2010
Debate sobre el hambre
El sentido común es un arma de doble filo. Puede ser una buena base, pero si en la búsqueda de una explicación, es la única herramienta, entonces se transforma en necedad. Con el problema del hambre en el mundo sucede eso. La mayoría de la gente, tiene un pensamiento Malthusiano, en donde existe más gente que alimentos. Extrañamente esa idea poderosa, pero falaz, queda impregnada en la memoria y es muy difícil de extirpar sino se muestran pruebas contundentes y se realiza un esfuerzo. Algo parecido sucede con el Lamarckianismo; extrañamente la gente suele pensar la evolución en términos de caracteres adquiridos, pese a que Darwin hace 150 años derrivó esa idea con otra más potente: primero azar, luego selección. Algún día los psicólogos deberían tratar de explicar porqué hay ideas que se aferran con más fuerza que otras.Volviendo al tema del hambre, no es la falta de alimentos lo que hunde a la gente en la carestía. El problema radica en la pésima distribución de la riqueza. En la carencia de recursos monetarios para acceder a los alimentos. En un mundo capitalista, la única opción es tener dinero. Amartya Sen, economista liberal (remarco esto último para disipar sospechas), premio Nobel, demostró como durante las hambrunas que estudió, el alimento sobraba. El problema radicaba en la falta de acceso.
Una mejora en la distribución del ingreso no sólo se logra con políticas estatales dirigidas hacia ese fin. Se necesita, para lograr una sociedad más justa, una fuerte consciencia de todos los habitantes.
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