martes, 28 de septiembre de 2010

Simposio Antropología y alimentación

Simposio Antropologia alimentacion. Congreso antropologia FAAEE Leon 2010.

Apreciados Colegas,

Desde la coordinación del simposio 1: “Antropología de la alimentación: Espacios, memorias, paisajes”, incluido en el XII Congreso de Antropología Social de la Federación de Asociaciones de Antropología del Estado español que se celebrará en León, del 6 al 9 de septiembre de 2011 (http://www.antropologiacastillayleon.org/congreso/simposios.html) os comunicamos que se ha abierto el plazo para enviar propuestas de comunicaciones.

Para aquellas personas interesadas en presentar alguna aportación, os indicamos que debéis remitir vuestras propuestas (como máximo 2 por autor) en forma de resumen de menos de 300 palabras antes del 15 de octubre, a la dirección de correo incluyendo:

- Título de la comunicación

- Nombre y apellidos del autor o autora (En el caso de que la autoría corresponda a varias personas, figurarán los e-mails de todas ellas)

- Institución de procedencia y lugar

- e-mail

Os recordamos que, como en las ocasiones anteriores, las actas del congreso se publicaran antes de la cleebracion del mismo, y estaran disponibles durante éste. Igualmente, la organizacion ha designado, también como en ocasiones anteriores, que sólo puedan ser aceptadas un total de 5 comunicaciones por simposio.

En la misma Web del congreso (http://www.antropologiacastillayleon.org/congreso/index.htm) podréis encontrar información sobre el resto de simposios y mesas de trabajo del congreso.

Os rogamos la máxima difusión de este mensaje y esperamos vuestras propuestas.

Un cordial saludo,


Luis Cantarero. Universidad de Zaragoza

F. Xavier Medina. Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Barcelona

sábado, 18 de septiembre de 2010

Una breve reflexión sobre el concepto de soberanía alimentaria

En general, en Occidente, los conceptos teóricos suelen ser formulados por los académicos e intelectuales. Más sesgado aún, estos modernos escribas suelen pertenecer a una clase media acomodada y vivir en los países de Europa y del norte gringo de América.
La mayor parte de la producción teórica científica proviene de las mismas regiones que concentran riqueza y poder. Por esas paradojas del capitalismo, muchos de esos científicos suelen ser de los países más pobres, formados allí hasta el grado en la educación pública pero que completan sus estudios de posgrado y aportan sus investigaciones en los institutos, universidades y empresas más importantes del mundo.
El concepto de soberanía alimentaria tiene un origen completamente diferente. Surge de abajo hacia arriba. Desde los desposeídos hacia los propietarios del saber, como un proyectil de coherencia o un cross de izquierda lleno de racionalidad y experiencia. Aparece en forma repentina, para los ojos europeos, en Roma, en la cumbre mundial de alimentos organizada por FAO. Sus creadores fueron los trabajadores de la tierra, nucleados en Via Campesina , una Internacional del siglo XXI.
Tal vez sea tienpo que los expertos en resolver los problemas del mundo, comiencen a escuchar a los verdaderos protagonistas de la historia. Tal vez sea tiempo que los expertos abandonen sus despachos y comiencen a caminar detrás de los hombres.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Obesidad en Nueva York




Un impresionante número de niños de la ciudad de Nueva York son obesos o tienen sobrepeso, así lo muestra un nuevo informe.
El estudio más importante que llevó a cabo la ciudad de Nueva York sobre obesidad infantil, arrojó que el 40% de los niños de la muestra, alrededor de 250.000, tiene sobrepeso. En un contexto nacional en el que la obesidad y el sobrepeso crecen, los datos que muestra el estudio, indican que los números se mantienen prácticamente sin aumento.
El informe basado en la evaluación de más de 650.000 niños de jardín de infantes a 8vo. grado, mostró una gran variación en los niveles de la obesidad entre los distintos barrios.
En West Side (Manhattan) menos del 12% de los chicos tenía problemas de exceso de peso, mientras que en el barrio de Corona (Queens), alrededor la cifra fue del 51%.
La directora ejecutiva de Bienestar Escolar del ministerio de Educación, Laurie Benson, no se mostró sorprendida al declarar que en la zona existen muchos restaurantes de comida rápida.
En el reporte se informaba también que el 48% de los niños de dos barrios del centro, Harlem y Morningside, estaban con demasiado peso. Los oficiales señalaron que la dramática división geográfica es terrible pero no sorprendente.
Benson agregó que si se observan los niveles de obesidad en adultos, se encuentran tendencias similares, ya que existe una alta correlación entre los niveles de salud y los socioeconómicos.
La tendencia constante de la ciudad de Nueva York, sin aumentos sustanciales, es una consecuencia positiva de los programas implementados desde el ministerio de Salud de la ciudad. Entre las medidas que se tomaron se incluyen la eliminación de las las máquinas expendedoras de gaseosas en los colegios, la oferta de almuerzos más livianos y la promoción de programas de actividad física.
Pese a ello, los investigadores son conscientes del largo camino por recorrer. Kathy Nonas, Directora del programa de actividad física y nutrición del ministerio de Salud dijo que "esto nos dice que tenemos que hacer mucho más si queremos que las tendencias se reviertan".
Como parte de la evaluación, los investigadores midieron la fuerza, la resistencia, la flexibilidad y el Indice de Masa Corporal.

Para leer el artículo completo pinche aquí -->

lunes, 30 de agosto de 2010

Paleodietas

En algunos ámbitos se plantea que la dieta ideal del ser humano debe ser aquella con la cual coevolucionó a lo largo del tiempo. Si bien planteado de ese modo, un tanto escueto, se puede concordar con la premisa; lo cierto es que existen algunos inconvenientes con el planteo que es necesario mostrar.
En primer lugar debemos señalar que el estado actual de conocimiento sobre el proceso de hominización no es tan preciso como para establecer una dieta en particular. Podemos saber, sí, que durante el Pleistoceno (la edad del hielo) la mayor parte de los alimentos provenían de fuentes con mucha fibra, de proteínas de animales no domesticados y que carecían prácticamente de azúcares e hidratos de carbono como los que provienen de los cereales. Pero esto no nos autoriza a plantear una dieta en sentido estricto. Por otra parte hay que notar que muchos de los animales que se comían hace más de diez mil años, se encuentran hoy día extintos.
En segundo lugar las condiciones de vida, que determinan y son determinadas por el patrón alimentario, eran radicalmente diferentes a las de hoy. Desde la temperatura global que se hayaba unos cuantos grados por debajo de la actual, hasta la movilidad que exige el modo de producción cazador - recolector (alrededor de 20 km. diarios), la forma de vida era extremadamente distinta a la que encontramos en las ciudades modernas.
En tercer lugar nuestro conocimiento sobre la prehistoria cambia con una frecuencia bastante alta, merced al desarrollo de la disciplina. La imagen que se tiene hoy día de los cazadores recolectores pleistocénicos es muy diferente a la que había en la década del '50 y lo es aún más de la que existía en la década del '30. Por lo tanto cualquier afirmación que se realice, sobre todo en lo referido a la aplicación de ciertos patrones de comportamiento pasados al presente, incurre en un riego grande de quedar no sólo obsoleta sino ridícula a la luz de los nuevos hallazgos.
La solución al problema de la obesidad no pasa por la aplicación de recetas, linderas con la magia, que los individuos puedan seguir. El problema es social y básicamente tiene que ver con la falta de acceso a los alimentos de calidad. Por otra parte las condiciones que plantea el capitalismo, donde cada vez más se sedentariza a los trabajadores/consumidores, fomentan el sobrepeso y atentan contra la salud.
La salida, nuevamente, es social y revolucionaria y no puede recaer, como se suele hacer creer, en la falsa responsabilidad de cada individuo

jueves, 26 de agosto de 2010

Del Bronx a Buenos Aires pero sin importar: Experiencias en programas alimentarios en Nueva York

Próximo LUNES 30 a las 17.30 hs. en el IDAES
Paraná 145 1er. piso. - Capital Federal

Mg. Bárbara Tagliaferro

Esta presentación describirá brevemente algunos de los programas alimentarios de la ciudad de Nueva York, en particular de educación nutricional práctica (en toda la ciudad) y de distribución de frutas y verduras en el Bronx. Asimismo se presentarán algunas herramientas para medir impacto de programas alimentarios sobre la seguridad alimentaria (acceso) utilizadas en terreno. Centrado en una experiencia personal de investigación-acción, este será el punto de partida para comparar, discutir y evaluar qué elementos pueden servir como disparadores de proyectos alimentarios en Argentina, y qué rol juegan o podrían jugar los antropólogos.

lunes, 16 de agosto de 2010

jornadas de arqueología de la alimentación

Hemos participado de las primeras jornadas de arqueología de la alimentación. Realizadas en la ciudad de Córdoba entre los días 11, 12 y 13 de agosto en la Universidad Nacional de Córdoba contó con la presencia de investigadores de México, Brasil, Colombia y Chile y de diferentes universidades e institutos nacionales.
Las jornadas estuvieron marcadas por un fructífero debate sobre el papel de la alimentación y la cultura material y por el interés de los arqueólogos de poder identificar, más allá de los ingredientes, las pautas aimentarias de las poblaciones bajo estudio. Hubo también una gran cantidad de trabajos etnográficos que revelaron el interjuego que se da en la alimentación entre lso recursos materiales, simbólicos y las relaciones sociales que los motivan y que son a su vez afectadas por el consumo alimentario.
Esperemos que este tipo de jornadas se repitan ya que son un ámbito muy adecuado para la reflexión y el debate en un contexto de libertad y camaradería.
Desde el ICAF felicitamos a los organizadores tanto por el trabajo realizado como por el esfuerzo para que todos los que estuvimos allí nos sintiéramos muy cómodos.

viernes, 6 de agosto de 2010

El fracaso de las dietas



Se calcula que en el mundo hay 800 millones de desnutridos y 1000 millones de obesos. A su vez las escuelas de medicina, nutrición y en general de estudios sobre salud y alimentación son cada vez más numerosos. Algo está pasando que pese a los esfuerzos de gobiernos, instituciones, investigadores y público en general, nada cambia y todo empeora.
Evidentemente los intereses de la industria alimentaria y las consecuencias del capitalismo, con su desigualdad creciente, influyen en la grave situación en la que el mundo se encuentra.
Sin embargo vamos a plantear aquí, que, más allá de lo mencionado, existe un error epistemológico en los estudios sobre nutrición que tiene un gran impacto en el fracaso tanto de las políticas alimentarias como de la clínica individual.
La medicina occidental y en general el pensamiento de esta parte del mundo (que cada vez abarca más regiones paradójicamente) suele considerar como la unidad de análisis al individuo. Por lo tanto las políticas alimentarias y las recomendaciones clínicas colocan al sujeto en el centro de sus objetivos.
Si algo demuestra a diario la antropología alimentaria es que el hecho de comer es claramente un Hecho Social. No se puede prescindir de las relaciones sociales al momento de alimentarse, ya sea porque se depende de una producción ajena, como el mismo instante de realización, en donde, más allá de la vida moderna, la comensalidad aún juega sus cartas.
Si la alimentación es social, ¿pueden funcionar las indicaciones y consejos si éstos se basan en el individuo?
Desde aquí creemos que esa es una de las claves epistemológicas del fracaso; el abordaje de un problema social desde una perspectiva individual. Los seres humanos estamos bombardeados durante todo el día de situaciones en la que los alimentos son compartidos. ¿Cómo es posible entonces sostener una dieta individual en un mundo alimentario que es claramente social?
No tenemos demasiado espacio aquí para seguir desarrollando la idea. Prometemos para más adelante un artículo que indague en estas cuestiones. Mientras tanto sería bueno escuchar las reflexiones de los lectores.