viernes, 6 de agosto de 2010

El fracaso de las dietas



Se calcula que en el mundo hay 800 millones de desnutridos y 1000 millones de obesos. A su vez las escuelas de medicina, nutrición y en general de estudios sobre salud y alimentación son cada vez más numerosos. Algo está pasando que pese a los esfuerzos de gobiernos, instituciones, investigadores y público en general, nada cambia y todo empeora.
Evidentemente los intereses de la industria alimentaria y las consecuencias del capitalismo, con su desigualdad creciente, influyen en la grave situación en la que el mundo se encuentra.
Sin embargo vamos a plantear aquí, que, más allá de lo mencionado, existe un error epistemológico en los estudios sobre nutrición que tiene un gran impacto en el fracaso tanto de las políticas alimentarias como de la clínica individual.
La medicina occidental y en general el pensamiento de esta parte del mundo (que cada vez abarca más regiones paradójicamente) suele considerar como la unidad de análisis al individuo. Por lo tanto las políticas alimentarias y las recomendaciones clínicas colocan al sujeto en el centro de sus objetivos.
Si algo demuestra a diario la antropología alimentaria es que el hecho de comer es claramente un Hecho Social. No se puede prescindir de las relaciones sociales al momento de alimentarse, ya sea porque se depende de una producción ajena, como el mismo instante de realización, en donde, más allá de la vida moderna, la comensalidad aún juega sus cartas.
Si la alimentación es social, ¿pueden funcionar las indicaciones y consejos si éstos se basan en el individuo?
Desde aquí creemos que esa es una de las claves epistemológicas del fracaso; el abordaje de un problema social desde una perspectiva individual. Los seres humanos estamos bombardeados durante todo el día de situaciones en la que los alimentos son compartidos. ¿Cómo es posible entonces sostener una dieta individual en un mundo alimentario que es claramente social?
No tenemos demasiado espacio aquí para seguir desarrollando la idea. Prometemos para más adelante un artículo que indague en estas cuestiones. Mientras tanto sería bueno escuchar las reflexiones de los lectores.

2 comentarios:

Unknown dijo...

No se desarrollan programas estatales de formación claros hacia la poblacion, que tengan un objetivo hacia el mejoramiento de los hábitos saludables, solo se atienden pequeños programas que llevan talleres de lo que debe ser, con visión muy cuantitativa en cuanto al peso e Índice de Masa Corporal IMC y otras limitaciones. Asi es bien difícil trasformar una cultura consumista, dependiendo del "centavo" y mucho mas para las personas de la ruralidad, donde ya no se produce para el fortalecimiento de la soberanía alimentaria familiar,sino para los mercados, y lo que queda es para la alimentación de las familias rurales ( y eso, cuando tienen un sistema productivo).

Unknown dijo...

La población con su nivel de desconocimiento pero con su angustia, realiza acciones de ensayo - error que muchas veces o casi siempre, terminan en situaciones mas ansiosas y deteriorantes para la salud